jueves, 29 de mayo de 2014

Estoy a pasos de voltear y gritarle con violencia que lo sigo amando, que la intensidad de mis amores recientes (y nocturnos) se mide por el número de shots de tequila, que después de acostarme con alguno tarareo "Hacer el amor con otro" sin dejar de sentirme ridícula por ello, que cada vez que se acerca, dentro de mi se provocan los peores desastres naturales por tratar de reprimir la fuerza del sentimiento.

Quiero que sepa que cada noche prendo dos velitas, le hablo mirando al cielo y en seguida rezo para que la vida le haga feliz y lo proteja, que mientras hago todo me emocionó en demasía y le sonrío a la sonrisa imaginaria que aparece ante mis ojos.
Quisiera mostrarle todos los celos y la rabia infinita que me invade cuando te imagino con otra, cuando despierto de la pesadilla repetitiva en la que te veo con ella y sin piedad dices no quererme mientras la besas y te alejas a otra ciudad, obviamente con ella.

Quiero tenerte al frente para golperte, golpearte, abrazarte después, odiarte por haberme amado tanto, por haberme dado tantos buenos momentos, por haber sacado lo mejor de mi pero nunca haber podido ser exclusivo, ser sincero, ser verdad.