lunes, 30 de abril de 2018

En días como hoy necesito ver una película romántica de cine independiente para concentrarme en el drama y no en los dolores menstruales... 
Escucho también innunerables canciones mamonas a petición de estas hormonas descontroladas...

Hay noches cómo está en que necesito los tan odiados abrazos para dejar de sentirme pequeña y fragil...
 Y es cuando necesito un cariñito en el vientre sin dobles intenciones, un beso apasionado sin continuación... 

Quisiera hoy a mi lado unas manos que me apapachen y palabras que no me juzguen cuando mi ánimo recorra mil veces la escala musical... 

En estos días cuando siento que se viene el mundo abajo y quisiera que mi nombre fuera escrito en la death note es cuando te necesito...  

Y justamente en estos días, en que no puedo darte placer, no estás... 



miércoles, 4 de abril de 2018

El tiempo pasa, trayendo poco, llevándose tanto.
Heme aquí, años después, igual (o peor) que antes...

Vives intentando no ser aquello que tanto odias,
luchas por cambiar la historia que te ha marcado,
te esmeras, día tras día, en no repetir patrones
pero aquí estoy, deprimida y poca cosa como ella.

Minúscula, fantasma, alma en pena: puta...

Tengo sexo para, por un instante, sentirme viva.
Por un momento alguien celebra esta existencia
y se justifica el sufrimiento de las madre en el parto.
Sin amor al arte, sin publicidad y sin fines de lucro.
Sin miradas que hagan dudar, sin besos ni caricias,
nadie osaría acariciar un rostro tan destruído
ni recorrer detenidamente un paraje tan desolado.

Soy un camino de baja velocidad para un corredor de Rally.
Soy como el encendedor sin gas para un pirómano
 o la cerveza sin alcohol para un alcohólico empedernido.

Así de pequeña
                          Así de banal
                                                Así de muerta...