Por las mañanas me llamabas princesa y por un momento me sentía como de la realeza.
Nunca alguien me apodo así, ni soñé ser rescatada por un caballero, mucho menos usar corona.
Pero tu voz decía "buenos días mi princesita" y traías el desayuno a la cama, y me lo fui creyendo.
Por unos minutos podía sentir que esta casita era nuestro castillo y tú eras mi príncipe salvador.
Me decías princesa pero cuando las cosas se ponían difíciles me castigabas con la indiferencia.
Me decías princesa pero me dejabas peleando sola contra mis demonios y de paso los tuyos.
Me decías princesa pero cuando caminar se hacia imposible no eras capaz de llevarme a cuestas.
Me decías princesa y jamás adaptaste algo de tu vida para hacer la mía menos complicada.
Me decías princesa pero no tuve regalos increíble, besos mágicos ni me llevaste a un baile.
Me hiciste creer una princesa y fingiste ser príncipe para hacer mucho mejor el papel de pinocho,
de villano, de lobo feroz, para destruir la utopía que todas las mañanas creaste aplastando mi corazón.
O quizás me decías princesa porque contigo todo era un cuento, de esos con triste final.
Si hay alguien a quien culpar: fue culpa de la humedad...
martes, 5 de mayo de 2020
sábado, 25 de abril de 2020
Nadie negaría que fue la forma perfecta de despedirnos.
Fueron nuestros últimos recuerdos, los que siempre quise guardar.
Si hasta mi estómago hizo espacio para disfrutar del festín como si fuera el último día en la tierra.
Una noche de caricias y abrazos tiernos, sin besos.
Despertaste en madrugada sonámbulo y como de costumbre me hiciste reír.
Nunca el desayuno (ni el beso de la mañana) fue tan rico.
A la hora de almuerzo, cada vez mas cerca del adiós, comenzó a faltarle sazón a la conversa y también a la comida ...
Un último paseo por el centro, sin tomarnos de la mano ni fijar nuestras miradas para no llorar y tentar al arrepentimiento...
Luego la despedida, un eterno y terrible silencio escribió el inevitable punto final.
Y me fui con el nudo en la garganta y la derrota a cuestas, sintiéndome pequeñita.
Y pensé que el dolor (y el amor) de algo tan minúsculo realmente no significa nada...
Fueron nuestros últimos recuerdos, los que siempre quise guardar.
Si hasta mi estómago hizo espacio para disfrutar del festín como si fuera el último día en la tierra.
Una noche de caricias y abrazos tiernos, sin besos.
Despertaste en madrugada sonámbulo y como de costumbre me hiciste reír.
Nunca el desayuno (ni el beso de la mañana) fue tan rico.
A la hora de almuerzo, cada vez mas cerca del adiós, comenzó a faltarle sazón a la conversa y también a la comida ...
Un último paseo por el centro, sin tomarnos de la mano ni fijar nuestras miradas para no llorar y tentar al arrepentimiento...
Luego la despedida, un eterno y terrible silencio escribió el inevitable punto final.
Y me fui con el nudo en la garganta y la derrota a cuestas, sintiéndome pequeñita.
Y pensé que el dolor (y el amor) de algo tan minúsculo realmente no significa nada...
lunes, 3 de febrero de 2020
Estoy en la dualidad más dificil de todas
Tengo tanto miedo a perderte
Como miedo a quedarme contigo
Tantas ganas de quedarme
Como necesidad de irme
Mi alma libre no resiste si le restringen el vuelo
Tú gozas de la comodidad de la jaula que te encierra.
Y aún sabiendo que era el amor y no la costumbre que me mantenía a tu lado, me cerraste la puerta.
He olvidado como volar y tú qué si lo recuerdas no quieres enseñarme por miedo a que me marche.
Y yo te he dicho tantas veces que me ahoga vivir
Te justifica
Tengo tanto miedo a perderte
Como miedo a quedarme contigo
Tantas ganas de quedarme
Como necesidad de irme
Mi alma libre no resiste si le restringen el vuelo
Tú gozas de la comodidad de la jaula que te encierra.
Y aún sabiendo que era el amor y no la costumbre que me mantenía a tu lado, me cerraste la puerta.
He olvidado como volar y tú qué si lo recuerdas no quieres enseñarme por miedo a que me marche.
Y yo te he dicho tantas veces que me ahoga vivir
Te justifica
domingo, 24 de febrero de 2019
Es momento de aceptarlo,
dejar de hacer la vista gorda
y ensordecer los oídos.
Eres como el aire, viento y tiempo:
Siempre quise tenerte en mis manos
A sabiendas de que era un imposible.
Disfruté el aire puro y no tan puro,
El soplo (a veces ráfaga) de viento
De la relatividad de nuestro tiempo.
No quiero aire comprimido a alta presión,
Ni tener que prescindir de la energía eólica
Ni pactar con el diablo a cambio de horas.
Llegó el tiempo de soltarnos...
domingo, 18 de noviembre de 2018
Los días de verano son más largos
Y la soledad de los domingos inevitable...
Aquí se siente tu ausencia y la despedida.
Confieso que duele menos de lo imaginado.
No alucino tus olores ni añoro tu presencia
Quizás porque acepté el fin desde un comienzo.
Fuiste una tregua en la guerra de mi vida
Levanté la bandera blanca solo por cansancio
Pero ese instinto bélico que me domina
me impide gozar de los tiempos de paz.
Repuse energías y estoy lista para batallar.
Tú te rindes porque aceptas que eres el enemigo más débil.
Yo, como de costumbre, buscaré otro rival con el cual luchar...
Y la soledad de los domingos inevitable...
Aquí se siente tu ausencia y la despedida.
Confieso que duele menos de lo imaginado.
No alucino tus olores ni añoro tu presencia
Quizás porque acepté el fin desde un comienzo.
Fuiste una tregua en la guerra de mi vida
Levanté la bandera blanca solo por cansancio
Pero ese instinto bélico que me domina
me impide gozar de los tiempos de paz.
Repuse energías y estoy lista para batallar.
Tú te rindes porque aceptas que eres el enemigo más débil.
Yo, como de costumbre, buscaré otro rival con el cual luchar...
miércoles, 1 de agosto de 2018
SILENCIO
Nos va ganando el silencio.
No le temo a la soledad
pero me aterra el vacío...
Ese silencio incómodo que nos absorbe
Ese que no llenan los te quiero forzados
ni las preguntas cotidianas
ni las distancias.
No hemos vencido al tiempo.
Somos de esos no-amores fugaces
de aquellos que duran lo que una pasión
de los que se mantienen en épocas duras
a los que alimentan las dificultades.
Lo que teníamos sobrevive cualquier guerra
pero no es capaz de soportar la tan ansiada paz.
Enfrentamos el crudo invierno con las manos y pies enlazados
pero la primavera se avecina,
la temperatura promete subir
y de seguro nos va a sofocar.
No le temo a la soledad
pero me aterra el vacío...
domingo, 22 de julio de 2018
Él es de esas grandes sorpresas que la vida nos da...
No te esperaba...
No figurabas en ninguno de mis futuros
Eras sólo un extra en la obra de mi presente.
No habían roles para ti en esta melodramática vida.
Pero llegaste
Volviéndote el personaje principal
Cambiando este final trágico,
Con unicornios que vomitan arcoiris,
Y corazones que salen por los ojos.
Hay amaneceres que despiertan tarde,
Pesadillas que se han vuelto sueños,
llantos que se calman con besos
Angustias que se alivian con abrazos...
El fin de la soledad comienza con él
La vida es mejor tomada de su mano...
No te esperaba...
No figurabas en ninguno de mis futuros
Eras sólo un extra en la obra de mi presente.
No habían roles para ti en esta melodramática vida.
Pero llegaste
Volviéndote el personaje principal
Cambiando este final trágico,
Con unicornios que vomitan arcoiris,
Y corazones que salen por los ojos.
Hay amaneceres que despiertan tarde,
Pesadillas que se han vuelto sueños,
llantos que se calman con besos
Angustias que se alivian con abrazos...
El fin de la soledad comienza con él
La vida es mejor tomada de su mano...
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