miércoles, 21 de agosto de 2013

Aquí

Aquí, donde el viento, literalmente, sopla fuerte y las paredes tiritan de frío.

Aquí, donde la lluvia cae con pudor y timidez al saber que rozará nuestros cuerpos.

Aquí, donde nunca es realmente noche y los amaneceres no alientan a empezar.

Aquí, donde despierto, respiro, aprendo, sobrevivo.

Aquí, donde observo, canto, recorro  y leo.

Aquí, no estás.             
                         
                               Y fin de l
a historia. 


Contemplo cuidadosamente cada palabra escrita, recuerdo las promesas sin cumplir, analizo las mentiras de tal forma que encuentre en ellas la receta pala olvidarte, esa que he buscado noches enteras sin hallar siquiera un indicio, ni una pista en este tormentoso y triste laberinto... Debe haber una forma de escapar, de huir, a estas alturas no importa ser cobarde, si no hacer el intento por sobrevivir..

Complicada realidad

No escribía de hace un tiempo porque él no inspiraba palabra alguna, hoy lo hizo, y estoy de vuelta.

Corrían los minutos, transitaban los días y no era más que un ser que venía a romper mi rutina y a entregarle a mi vida un poco de emoción/pasión/diversión, pero siempre teniendo claro(?) que no se involucrarían sentimientos.
Fue así que tras intensas horas de estudio o luego de una rica once nos adentramos en su habitación para descansar viendo una película, tomando una siesta o simplemente para disfrutar de un buen tema, juntos, cómplices, secretos.
Y así nos daba la mañana y al despertar todo era un juego: bostezábamos miradas, nos levantábamos con caricias, lavábamos nuestras caras con cosquillas, desayunábamos besos locos y nos duchábamos en canciones, luego de las canciones comprendíamos que el juego acababa y al pasar por la puerta entendíamos a regañadientes que el mundo real estaba lejos, demasiado lejos de parecerse a aquella fantasía que (no sé como ni cuando) habíamos inventado.
Con el transcurso del tiempo esto se fue tornando algo cotidiano, nunca rutinario.
Cada amanecer tenía una sabor diferente y el anochecer no era tan oscuro como el anterior.
Las madrugadas eran fascinantes entre los brazos más fuertes y seguros que me hayan apretado jamás, despertaba muchas veces y me dedicaba a mirarlo, a acariciarle la frente y a sonreírle como estúpida aún sabiendo que no me vería, lo hacía por inercia (al menos eso creía), luego caía rendida hasta que un nuevo sol alumbraba o mi/su reloj biológico "sonaba".
Era así que comenzaba una nueva oportunidad de estar juntos aún cuando fuera de forma ilegal.
Si, debo confesar que eramos prófugos, dos seres totalmente compatibles que se conocieron en el momento errado, dos personas que siendo iguales estaban condenadas por un tercero a tener comportamiento de agua y aceite pero que de todas formas rompían las leyes de la física con tal de estar juntos.
Y de pronto comprendimos que los sentimientos revoltosos se adentraron a jugar y que en ese instante el juego dejó de ser un juego para volverse "complicada realidad"...

domingo, 18 de agosto de 2013

Desilusión Amorosa.

Tengo el corazón roto y muchas preguntas sin responder, siento que falta una merecida despedida facetoface y que tuve a mi lado a un perfecto pero amado desconocido.
Tengo también los típicos síntomas post-desilusión amorosa: falta de ánimo, llantos nocturnos, poco apetito, sueños romanti-cursis y asuntos pendientes, abrazos pendientes, besos pendientes, buen sexo pendiente.
Tengo mucho amor dentro, ese que guardaba para nuestro futuro y para las noches en que estuviésemos lejos, acompañado por rabia infinita por no odiarlo como merece porque ese sentimiento se escapo de mi cuerpo el día en que miré en sus ojos y llenó mis adentros.

Me entregué voluntariamente a la boca del león y pequé de ingenua al creer que la bestia había sido domada, me duele la mordedura pero  no lo culpo por su actuar, mal que mal no se debe ir en contra de la naturaleza.
Tengo recuerdos que pintan breves sonrisas y mucho líquido en los ojos para cuando se llenen de lágrimas. Sí, he preferido quedarme con lo bueno.
Lo veo libre y feliz, lo que siempre quise ser para él pero sin mi.
Ahora entiendo a aquél que me dijo hace años que me dejaba para concebir mi felicidad por sobre la suya y yo lo creí cobarde.
Muero por estar con él pero su nombre no pegaba con el mío, es hora de dejarlo ir, dejarlo fluir, de aceptar su incapacidad para estar solo y la certeza de que en menos de lo que canta un gallo estará con otras 
pero nunca con tanto amor ni tanta pureza que entregarle como lo hice yo.

Aprenderé de esto y me levantaré deseándole siempre el bien, pediré a Dios por su bienestar, le conversare mirando el cielo con la esperanza de que aún me quiera, de que la telepatía sentimental existe y de que entonces sabrá que no le he olvidado o al menos pensará un ratito en mi. Eso me basta para seguir, saber que marqué la diferencia y deje mi huella, recordar que despertó a mi lado muchísimas veces, sonriendo, deseando que llegue otra noche para volver a dormir, a soñar.

Lugar perfecto para dejar ir a un amor...

domingo, 4 de agosto de 2013

Me gusta quererte de formas nuevas, permitirme el capricho de hacerlo a mi manera aún cuando la eficiencia de dicha manera no haya sido comprobada aún.
Me gusta jugar a unir imaginariamente tus innumerables lunares, analizar la simetría o asímetría de ellos, tocarlos como si fueran teclas de un piano y besarlos después.
Me fascina mirarte con cara de "me interesa pero no puedo concentrarme porque cuando me explicas afanosamente algo te ves tan lindo" y más aún me gusta observarte sonreír y achinar los ojitos y preguntar "¿Me estás mirando?".


Escuchar de tu boca un te quiero y sentirte respirar,
                      contemplar tu dormir y tu cabello acariciar,
 saber que te tengo aunque me invada la oscuridad
                        y entender que te quiero como no pensé jamás.

Vibramos en la misma frecuencia.
Y así  yo rimo.
Y así (te) escribo.
Y así...
Es que en resumidas cuentas  me gustas de mil maneras distintas.


Invasión

Invadiste mi privacidad.
Te insertaste en mi metro cuadrado con suma cautela y en completo silencio pasando desapercibido por largo tiempo.
Sin saberlo yo te hiciste parte de aquello que hace varias lunas no compartía, de lo que no quería compartir.
Presenciaste mis malos hábitos, mis vicios en aumento y decadencia, mis crisis existenciales y seguías oculto, reprimiendo las ganas de salir para decir(me) basta.
Te fuiste haciendo más mío que yo abusando de la eficiencia que posees para escabullirte o de lo corta de vista que me he vuelto por no usar lentes, fuese como fuese entraste sin MI permiso y eso es algo que no voy a perdonarte nunca, de lo que te arrepentirás siempre.

Feliz Navidad

Hola, ¿puedes verme?
Estoy en cada rayo de sol que choca con tu cara por las mañanas y te despierta.
¿Me sientes?
También me asomo con las gotitas de lluvia que golpean tu cuerpo y deslizan por tu ventana
y estoy en cada adorno del árbol de pascua, reflejándome para ti, sonriéndote. 
Disfrutemos esta navidad juntos aunque kilómetros, más de los habituales, nos separen.
Te quiero por sobre esa distancia y más aun cuando eres feliz.
Estoy ahí abriendo regalos, dándote un gran abrazo a las 12, escuchándote latir.

Disfruta conmigo la euforia navideña.
Tu voz en el celular nunca fue tan dulce como hoy.
Tu llamada es el mejor obsequio que puedo recibir.
Agradece junto a mi la alegría de vivir,
la increíble suerte de tenernos.

Dejando

Yo bruja y tú mitómano, estábamos destinados al fracaso.

Toda palabra que salió de nosotros actúo como arma de doble filo y realmente no queríamos utilizar el arma.
Estábamos cansados de esto, de ello y de lo otro, de hacer nada y todo juntos día tras día.
El tiempo pasa, el amor indudablemente crece, el cansancio que provoca la rutina nos agota y entendemos que amarse no ha sido suficiente mientras nos lamentamos porque en tiempos pasados si lo fue.
Durante la mañanas nos alimentábamos de besos y sonrisas, el cuerpo ahora pide un cambio en el menú y siendo sinceros, no tenemos nada nuevo que ofrecer.

Desperté en la madrugada y no te vi a mi lado, te busqué por toda la casa pero no había rastro de ti.
Creo que aprendiste a correr, quiero creer que sabías donde se escondía lo bueno y partiste en busca de nuestras fantasías y recuerdos antes de que se enterraran quien sabe donde, que en tu afán de llegar primero has optado por no contarme o quizás quieres sorprenderme cuando vuelvas como lo hacías antes, como lo hacías siempre. 

Han transcurrido muchas noches y he visto bastantes amaneceres esperando tu retorno, la esperanza se va muriendo después de años de uso y abuso, será mejor hacerse a la idea de que no volverás, el vacío es total, los peluches, las paredes, las cortinas y yo te extrañamos. 
Tan solo espero que de vez en cuando recuerdes que reímos, que soñamos juntos y que despertaste a mi lado innumerables veces queriendo volver a soñar.
Ya no pido que vuelvas, pido que no olvides lo bueno, que no recuerdes solamente las pesadillas.



domingo, 6 de enero de 2013

Lo mejor del día

Despierto pensando en que sería bueno un cigarro para abrir bien los ojos pero de todas formas opto por algo más tradicional y luego de luchar contra las sábanas que retienen mi andar me encamino hacia la ducha.
Acabo, las toallas me abrazan con el afán de secarme para darle paso a la ropa que se ha de vestir conmigo aunque todos crean que yo me vestí con ella.
Me cepillo los dientes de forma agresiva porque estúpidamente creo que se pondrán más blancos siendo que lo único que obtendré será daño en las encías.
Ordeno mi cabello de forma conveniente dependiendo del día y con paso firme y apresurado me dirijo hacia la universidad mientras debato entre el desayuno y los cigarros y opto por desayunar cigarros. Se acaba el cigarro y para  soportar el frío tomo un café el cual acompaño con cigarros y de paso con pensamientos enfermizos/indebidos. Entro a clases, saludo a un par de compañeros, a mi amiga y a mi adorado, me siento al medio de ellos, tomo nota a lo hablado por el profe si capta mi atención que se desvía de forma simple. Ya han transcurrido  2 horas académicas equivalentes a 90 minutos, cambio de sala y se requieren energías para seguir caminando: Un cigarro, pienso y es eso lo que hago.
Fumar, fumar, fumar, cuando llega la noche comprendo que lo mejor del día indudablemente fue fumar.