Es momento de aceptarlo,
dejar de hacer la vista gorda
y ensordecer los oídos.
Eres como el aire, viento y tiempo:
Siempre quise tenerte en mis manos
A sabiendas de que era un imposible.
Disfruté el aire puro y no tan puro,
El soplo (a veces ráfaga) de viento
De la relatividad de nuestro tiempo.
No quiero aire comprimido a alta presión,
Ni tener que prescindir de la energía eólica
Ni pactar con el diablo a cambio de horas.
Llegó el tiempo de soltarnos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario