Heme aquí, años después, igual (o peor) que antes...
Vives intentando no ser aquello que tanto odias,
luchas por cambiar la historia que te ha marcado,
te esmeras, día tras día, en no repetir patrones
pero aquí estoy, deprimida y poca cosa como ella.
Minúscula, fantasma, alma en pena: puta...
Tengo sexo para, por un instante, sentirme viva.
Por un momento alguien celebra esta existencia
y se justifica el sufrimiento de las madre en el parto.
Sin amor al arte, sin publicidad y sin fines de lucro.
Sin miradas que hagan dudar, sin besos ni caricias,
nadie osaría acariciar un rostro tan destruído
ni recorrer detenidamente un paraje tan desolado.
Soy un camino de baja velocidad para un corredor de Rally.
Soy como el encendedor sin gas para un pirómano
o la cerveza sin alcohol para un alcohólico empedernido.
Así de pequeña
Así de banal
Así de muerta...
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