Son las 6 de la mañana.
El pecado se oye a través de las paredes,
se fuma con el cigarro,
se saboreaba con sus besos
se baila al son de su cuerpo.
Este escenario nos permite ser otros,
puede ser Casanova en la cama
puedo ser su princesa irreverente
podemos no ser.
Es mi primera vez en este templo pero no lo sabe porque rezo igual o mejor que las fieles peregrinas.
La primera vez que un desconocido me desea tanto que tiene permiso para adorarme por una noche.
La primera vez que el látex se transforma en un recurso escaso y de primera necesidad.
Son las 7 y el sol apareció, me abofetea y juzga con cada rayo nuevo que se cuela por la ventana.
La de hace una hora no era yo...
La de las 7 am siente culpa, la de las 8 quiere a otro, la de las 9 se debe a otro, engañó a otro...
La que queda el resto de los días guarda el secreto, y se engaña sola.
Sé que volveré al motel, por esas ganas de no ser yo...
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